Si te alimentas de quejas, nunca avanzarás. Si te alimentas de odio, nunca amarás. Si te alimentas de envidia, nunca disfrutarás. Si te alimentas de fracasos, nunca aprenderás. Si te caes, la visión del camino será diferente cuando te levantes. Si te lastimas, seguramente la herida te recuerde las batallas en tu vida. Si te …