Con tu mirada en mi cuerpo desperté.

Y abracé cada instante de tu olor.

Prometiendo nunca amarte, sentí dolor.

Sin guerreros ni sombreros en mi sangre te llevé.

Y entre sábanas esquivas por tu amor rogué.

Energías controladas por palabras enquistadas.

Temiendo te bebí.

Y sin voz un pacto te di

En el suelo del desconcierto despintamos la pasión.

Y gimiendo un adiós, enterramos ritmos y sol.

En barras sin metales y promesas tiesas.

La percusión del lamento me encontró.

@ErnesPolizzi

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